No pasar a la acción por miedo a equivocarnos

No pasar a la acción por miedo a equivocarnos

¿Cuántas veces permanecemos enredados en la misma situación dando vueltas y vueltas a lo mismo sin decidirnos a actuar? Podemos pasarnos media vida perdidos en esta dinámica mental, incrementando a marchas forzadas nuestros niveles de estrés. Tal vez al intentar tomar una decisión hayas conectado con el miedo, y es este, el que te paraliza porque siempre vas buscando el camino acertado y la perfección. Te pones excusas para no equivocarte y para evitar arriesgar y eso no te permite salir de tu zona de confort, caes en la desilusión y la apatía.

El miedo es una emoción básica y primitiva que nos protege, nos permite defendernos y huir.

Aunque no siempre nuestros miedos son reales muchas veces están en nuestra mente.

Me pase años insatisfecha a nivel laboral y cuando tuve una oportunidad que me llenaba de ilusión, pensaba en que era inestable y que las condiciones que me ofrecían no eran mejores que las que tenía en ese momento, temía equivocarme y no sabía qué camino tomar. Solo imaginarlo me creaba mucha ansiedad y angustia. Necesitaba tomar una decisión y me influía lo que me decía mi familia, ellos siempre habían valorado mucho la estabilidad laboral y en muchas ocasiones de nuestra vida nos había costado mucho llegar a fin de mes, entonces aparecían cada vez más y más dudas. Podría ser fiel al estilo de mi familia o podía rebelarme.

En ocasiones el tomar una decisión no lo hacemos valorando nuestra necesidad sino que tomamos en consideración la opinión del entorno, de la familia, de los amigos, sin pensar que es lo que realmente necesitamos para nosotros. En mi caso, esto me limitaba a tomar una decisión. Además el miedo a lo desconocido, también me hacía más difícil decir adiós a ese trabajo.

Por eso me di cuenta de que era momento de sincerarme conmigo y que la única solución estaba dentro de mí, porque ese trabajo ya no me hacía feliz, estaba en un momento delicado y me asaltaban muchas dudas como:

-“¿y si salgo de Málaga para meterme en Malagón?”.

– “¿y si no estoy a gusto en el nuevo trabajo?“.

– “¿y si…?”…. ¿y si…?”.

Esta pregunta puede ser infinita. La mayoría de las veces cuando tenemos miedo nos llegan pensamientos negativos y repetitivos en forma de preocupaciones constantes e incluso la culpa puede ser un pensamiento que te saboteé tu ilusión del cambio.

Tener miedo a cambiar de trabajo, después de muchos años es natural, por eso a veces necesitamos ayuda para afrontar este proceso.

Si ha llegado el momento de cambiar de trabajo o de dar un giro a tu vida, yo puedo ayudarte, seguro que juntos podemos encontrar el camino ¿Te animas?

Valoraré tú en caso en profundidad para darte las mejores herramientas.

Catergoría :
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